Quetzalcóatl y la Navidad: Una Fusión Inesperada
Es común pensar que la tradición de escribir cartas navideñas a figuras mitológicas es exclusiva de ciertas culturas. En México, los niños no escriben cartas a Quetzalcóatl por Navidad, aunque en un momento de la historia se intentó fusionar esta figura prehispánica con las festividades navideñas. Este artículo explora cómo, en un contexto de rechazo a las tradiciones capitalistas, surgió la idea de que Quetzalcóatl pudiera asumir el rol de Santa Claus.
¿Celebraba Quetzalcóatl la Navidad?
La respuesta corta es no, no exactamente. Sin embargo, el solsticio de invierno ha sido un momento sagrado en diversas civilizaciones antiguas. Por ejemplo, los romanos celebraban las Saturnales, un festival anual que marcaba “el renacer” del año durante este solsticio. Se celebraba el 25 de diciembre y se caracterizaba por fiestas desenfrenadas en honor a Saturno, dios del tiempo y la cosecha.
Curiosamente, esta celebración romana tiene más conexión con la Navidad cristiana que la misma figura de Jesús. Según el investigador Diarmaid MacCulloch, la elección del 25 de diciembre como la fecha del nacimiento de Jesús fue una “decisión consciente para usar el solsticio de invierno como símbolo del papel de Cristo como luz del mundo.”
En el contexto del Imperio Mexica, también se celebraba el solsticio de invierno. Esto se relacionaba con el nacimiento de Huitzilopochtli, el dios de la guerra y de la luz solar. En tiempos precolombinos, existía un festival conocido como Panquetzaliztli que era un homenaje al nacimiento de este dios, donde se realizaban batallas rituales y procesiones.
Quetzalcóatl, el gran señor de… ¿la Navidad?
Así que, para aclarar: Quetzalcóatl no tenía relación con la Navidad. Era venerado como “el gran soplador que anima el cosmos” según los investigadores de la UNAM. Además, era considerado el creador y destructor de las “grandes eras cósmicas”, lo que lo convierte en una figura central en los mitos fundacionales de la cultura prehispánica.
A pesar de su importancia en la cosmovisión precolombina, algunos políticos del PRI en el siglo XX pensaron que era una buena idea consolidar la identidad nacional a través de estas deidades antiguas. La idea era que no había nada que representara mejor a México que Quetzalcóatl en la noche de Navidad.
La propuesta de reemplazar a Santa Claus
En 1930, el Ministro de Educación Pública, Carlos Trejo y Lerdo de Tejada, y el entonces presidente Pascual Ortiz Rubio decidieron que sería conveniente reemplazar a Santa Claus con Quetzalcóatl. Según la Gaceta UNAM, “la idea era que una figura mexicana insuflara en los niños el amor por su raza y cultura.” En la víspera de Navidad, se instó a los niños mexicanos a escribir cartas al dios serpiente, en lugar de a Santa.
Regalos en nombre de Quetzalcóatl
El 23 de diciembre de 1930, el Ministerio de Cultura organizó un evento histórico de entrega de regalos en el Estadio Nacional. Se construyó una réplica del templo de Quetzalcóatl y, esa noche, la ex primera dama Josefina Ortiz repartió juguetes y dulces a los niños necesitados, todo “en nombre de nuestro Gran Señor Quetzalcóatl.”
Sin embargo, el evento no tuvo la aceptación esperada. En una nación donde el 97.7% de la población se identificaba como católica en ese momento, la celebración fue vista como un sacrilegio: “la intervención de una deidad pagana en una celebración católica.” Pocos admitieron que les gustaba la idea.
Al final, esta propuesta simplemente no prosperó y Quetzalcóatl regresó silenciosamente al panteón sagrado mexicano.
Conclusión
La tentativa de fusionar Quetzalcóatl con la Navidad fue un intento curioso de recuperar la identidad cultural mexicana frente a la influencia capitalista. Aunque la idea no tuvo éxito, sirve como recordatorio de la riqueza de nuestro patrimonio cultural y de las múltiples formas en que las tradiciones se entrelazan y evolucionan.
Conclusiones clave:
- Quetzalcóatl no celebraba la Navidad, ni estuvo involucrado en ella históricamente.
- Las celebraciones prehispánicas del solsticio de invierno en México eran para honrar a Huitzilopochtli.
- En 1930, se propuso reemplazar a Santa Claus con Quetzalcóatl como símbolo nacional.
- La idea no prosperó y fue vista como un sacrilegio por la mayoría de la población.
