¿Cómo accedieron los periodistas a las cabañas de El Mencho en Jalisco?
Los periodistas y otros individuos lograron ingresar a cabañas en Jalisco donde se alojaba Nemesio Rubén “El Mencho” Oseguera y su equipo de seguridad, antes de que el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) resultara herido de muerte en una operación militar el 22 de febrero. ¿Por qué sucedió esto? Según la Fiscalía General de la República (FGR), la situación era demasiado peligrosa para asegurar las propiedades inmediatamente después de la operación.
Acceso no autorizado a zonas de conflicto
La FGR admitió que la “escena” de la operación fue alterada y contaminada, permitiendo que los periodistas accedieran sin restricciones a alojamientos utilizados por uno de los narcotraficantes más buscados del mundo y sus secuaces del CJNG. El lunes, la FGR emitió un comunicado donde reconoció que “varias personas ingresaron a diversas cabañas” en “un club” en Tapalpa, Jalisco, donde Oseguera supuestamente se ocultaba antes de la operación militar del 22 de febrero.
Presencia de medios en la escena del crimen
Entre los que entraron a la casa que se dice fue el último escondite de “El Mencho” estaban periodistas de los periódicos Milenio y El Universal. Ellos accedieron al hogar en el Country Club de Tapalpa el 23 de febrero, un día después de la operación contra “El Mencho”. Otros reporteros también ingresaron a cabañas en la finca cercana de La Loma, donde se cree que se alojaron los gunmen del CJNG antes del fallecimiento de Oseguera el último domingo de febrero.
Una periodista del New York Times reportó el 25 de febrero que ella y un fotógrafo “se encontraron con Cabañas La Loma, un complejo residencial y negocio de alquiler de cabañas en las afueras de Tapalpa, sancionado por el Departamento del Tesoro de EE. UU. desde 2015 por sus vínculos con el cártel de Jalisco”. Paulina Villegas describió el lugar como un “escenario del crimen congelado en el tiempo”.
Condiciones de seguridad inadecuadas
Villegas destacó que las calles y los accesos estaban llenos de casquillos de bala usados, incluyendo proyectiles de .50 calibre. “El vecindario mostraba signos de un éxodo en pánico: puertas de entrada abiertas y ventanas rotas. Las paredes de varias casas tenían marcas de impactos de bala. Y, a pesar de la violencia extrema, el lugar estaba sorprendentemente desprotegido, sin presencia de agentes del orden”, escribió.
La FGR manifestó que el “lugar” donde se llevó a cabo la operación contra “El Mencho” no ofrecía las mínimas condiciones de seguridad necesarias para la protección de su personal. Por lo tanto, la “aseguración inmediata de las propiedades” no se llevó a cabo tras la operación, y solo ocurrió una vez que la situación fue “controlada” y se restablecieron las condiciones mínimas de seguridad en la zona.
Investigaciones y hallazgos
La FGR solicitó una orden de cateo a “una autoridad judicial” para poder acceder legalmente a seis propiedades de interés. “Previo a eso, se hizo evidente que, sin autorización, varias personas ingresaron a dichos lugares, alterando y contaminando la escena”, indicó la fiscalía.
Entre las evidencias que supuestamente se encontraron en una cabaña donde “El Mencho” permanecía, estaban documentos que detallaban la llamada “narconómina” de Oseguera, es decir, los salarios de su personal en el CJNG. Asimismo, la FGR ha iniciado una investigación para determinar si algún servidor público cometió alguna irregularidad al no preservar la escena del crimen.
Los gastos del CJNG
El 26 de febrero, El Universal reportó haber obtenido una “improvisada” narconómina del CJNG que describía los gastos millonarios del cártel en diversos municipios de Jalisco. La narconómina detallaba contribuciones de los jefes de plaza y salarios de halcones (mirones) y sicarios de la organización criminal. También contenía registros de pagos de sobornos a la FGR, personal militar y policía municipal.
Además, incluía gastos en alimentos, gasolina, asistencia comunitaria y ventas de metanfetaminas, marihuana y fentanilo en prisiones. Según documentos, el cártel gastó 2.6 millones de pesos ($147,000) en diciembre en comidas navideñas para niños, fiestas, dulces, y otras actividades comunitarias. La organización también es conocida por realizar obsequios en fechas como el Día de las Madres.
Entre otros gastos se incluían montos destinados a apoyar a una mujer que había sufrido un derrame cerebral y dinero para diálisis de una persona desconocida. Aparentemente, Oseguera también sufría de problemas renales.
El Universal destacó que “la organización criminal fundada por ‘El Mencho’ tiene bien identificadas las deficiencias y necesidades de las comunidades a las que controla en Jalisco”. La narconómina del CJNG muestra cómo el cártel está integrado en el tejido social de ciertas localidades, contribuyendo a la economía local mientras al mismo tiempo comete graves delitos y siembra el terror entre la población.
Conclusión
El caso de la operación contra “El Mencho” pone de relieve no solo las dinámicas de poder del CJNG en Jalisco, sino también la vulnerabilidad de las condiciones de seguridad en la región. Accesos no autorizados a escenas del crimen y la falta de control por parte de las autoridades dejan expuesta una problemática que va más allá del narcotráfico y que, sin duda, requiere de atención seria por parte del gobierno y la sociedad.
Puntos clave
- Los periodistas pudieron acceder a cabañas utilizadas por “El Mencho” debido a la falta de seguridad tras la operación militar.
- La escena del crimen fue alterada, lo que compromete el hallazgo de evidencias.
- La narconómina del CJNG revela sus considerables gastos y su influencia en las comunidades locales.
- La situación evidencia la necesidad de mejorar la seguridad y el control en áreas afectadas por el narcotráfico.
