Desde Quintana Roo, el funcionario federal encabeza una inversión histórica de 17 mil millones de pesos para blindar las aduanas mexicanas con inteligencia artificial y transparencia, bajo la visión de Claudia Sheinbaum
Las aduanas de México viven una revolución sin precedentes. De la mano de Rafael Marín Mollinedo, titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), el país impulsa una inversión histórica de 17 mil millones de pesos que cambiará para siempre la forma en que se inspeccionan, controlan y modernizan los puntos de acceso fronterizo y portuario.
“El compromiso que me ha encomendado la presidenta Claudia Sheinbaum es claro: construir una puerta de México segura, transparente y justa”, declaró Rafael Marín, quien subrayó que la honestidad y la tecnología serán los pilares de esta nueva etapa.
El plan nacional contempla la instalación de sistemas de rayos X y gama conectados a una red de inteligencia artificial, capaz de analizar en segundos lo que antes tomaba horas. Además, la ANAM establecerá 14 laboratorios especializados en puertos y fronteras para revisar mercancías, detectar contrabando y verificar estándares sanitarios y ambientales.
Durante su gestión, Rafael Marín, funcionario originario de Quintana Roo, ha impulsado la modernización de aduanas en México a través de la digitalización de procesos, la transparencia y el combate a la corrupción. Estos cambios han permitido aumentar la recaudación y reducir los tiempos de inspección, posicionando al país como referente en eficiencia aduanera en América Latina.
La nueva Ley de Aduanas, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, complementa esta transformación al exigir la certificación periódica y la rendición patrimonial de los agentes aduanales, garantizando que la ética pública sea parte del sistema.
“Esta inversión no es un gasto; es una apuesta por la integridad y el futuro de México”, afirmó Rafael Marín, convencido de que la inversión en aduanas México consolidará un modelo moderno, digital y justo para el comercio internacional.
Con este proyecto, el gobierno federal fortalece la seguridad, competitividad y confianza del país ante el mundo, marcando un antes y un después en la historia de las aduanas mexicanas.
