Valle del Mezquital Rechaza la Construcción de una Planta de Reciclaje
El Valle del Mezquital, al norte de la Ciudad de México, ha expresado su descontento ante los planes del gobierno de construir una planta de reciclaje, que este último consideraba “un acto de justicia” para el estado de Hidalgo. En un referéndum celebrado el pasado domingo, menos del 9% de los votantes registrados participaron, y un contundente 63% votó en contra del proyecto del Parque de Economía Circular.
Resultados del Referéndum
El presidente Claudia Sheinbaum anunció rápidamente que buscará otro sitio para desarrollar la planta. “Siempre respetaremos la voluntad del pueblo,” afirmó el lunes, añadiendo que “este referéndum reafirma la convicción democrática de la Cuarta Transformación, cuyo lema es ‘con el pueblo todo, sin el pueblo nada’.”
Un Proyecto Ambicioso
En septiembre, Sheinbaum había presentado con gran alboroto los planes para el primer Centro de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (Podecibi) de México, prometiendo la eliminación gradual de 450 basureros a cielo abierto, lo que beneficiaría a más de 600,000 habitantes de los municipios de Tula de Allende, Atitalaquia y Tlaxcoapan.
Con el desarrollo planeado para comenzar en enero, el gobierno federal había reservado 1.72 mil millones de pesos (unos 95.7 millones de dólares) para el proyecto, distribuyéndose en 1.3 mil millones de pesos para una planta de reciclaje y 420 millones de pesos para un parque ambiental.
La Ley de Economía Circular
El Congreso aprobó una nueva Ley General de Economía Circular el 10 de diciembre, marcando un compromiso creciente por mantener los materiales y productos en circulación, en lugar del tradicional enfoque de usar y desechar. Todo lo que necesitaba era la aprobación pública, lo que sentó las bases para el referéndum del domingo.
La Campaña a Favor del Proyecto
El Ministerio de Medio Ambiente y el gobierno estatal lideraron una agresiva campaña de “Vote Sí”, que incluía anuncios que culpaban a los anteriores gobiernos “neoliberales” de convertir la región Tula-Atitalaquia en una “zona de sacrificio”, es decir, un área geográfica que sufre daños ambientales desproporcionados por actividades industriales en beneficio económico de otros.
Contaminación en la Región
La región fue declarada zona de sacrificio en 2019 debido a los altos niveles de contaminación en el suelo, aire y agua, provocados por la presencia de plantas termoeléctricas, refinerías y más de 300 industrias.
Resistencia al Proyecto
A pesar de la presión gubernamental, los opositores al proyecto criticaron la falta de transparencia por parte del gobierno y aseguraron que la campaña era engañosa, enfatizando que aún no se había realizado un estudio de impacto ambiental, como lo requiere la ley.
Greenpeace México denunció anuncios que afirmaban su aprobación del plan, aclarando en un comunicado público que sus representantes habían asistido a una reunión informativa, pero nunca habían expresado apoyo al proyecto.
En una publicación en redes sociales del 11 de diciembre, Greenpeace México rechazó el proyecto, que incluía la quema de desechos plásticos y neumáticos mediante un proceso denominado pirólisis, que puede generar compuestos altamente tóxicos y desechos peligrosos. Además, criticó la falta de participación pública en el proceso de toma de decisiones.
Criticas al Proceso Legislativo
Los grupos ambientales también cuestionaron la nueva ley de economía circular, asegurando que el Congreso se basó únicamente en las opiniones de la industria, excluyendo a la sociedad civil de un proceso de aprobación truncado que no incluyó deliberaciones en comités legislativos. Los activistas señalaron que gran parte de la acción depende de la autorregulación dentro de la propia industria.
El Referéndum
Los participantes fueron cuestionados con la siguiente pregunta: “Toda persona tiene derecho a un ambiente sano para su desarrollo y bienestar. ¿Está de acuerdo con la construcción del Parque Ecológico y de Reciclaje en Hidalgo para expandir las áreas verdes, reducir los basurales y disminuir la contaminación que generan?”
El resultado final mostró que casi dos tercios (63.1%) de las 12,259 personas que participaron votaron en contra del proyecto, siendo los residentes de los municipios de Atitalaquia y Tlaxcoapan los que rechazaron mayoritariamente la propuesta.
Conclusión
El referéndum en el Valle del Mezquital destaca una clara expresión de la voluntad popular, evidenciando la importancia de la participación ciudadana en decisiones que afectan sus entornos y bienestar. A medida que se lucha por un desarrollo sustentable, seguir escuchando y respetando las opiniones de la comunidad es esencial.
Puntos Clave
- El Valle del Mezquital rechazó un plan de reciclaje que el gobierno consideraba beneficioso.
- Menos del 9% de los votantes registrados participaron en el referéndum, con un 63% en contra del proyecto.
- Las críticas apuntan a la falta de transparencia y un estudio de impacto ambiental adecuado.
- La nueva ley de economía circular fue aprobada, pero ha recibido críticas por su falta de participación ciudadana.
