Un Recibimiento Emotivo: Antorchistas Misioneros Guadalupanos
El reciente recibimiento de los 59 integrantes del Movimiento Antorchistas Misioneros Guadalupanos fue un evento cargado de emoción y significado. Tras un recorrido de cuatro días, estos dedicados corredores trajeron consigo una simbólica luz de fe y esperanza, comenzando su travesía desde la emblemática Basílica del Tepeyac.
Los Inicios de la Tradición
El pasado 9 de diciembre, en la Ciudad de México, se llevó a cabo una misa solemne que marcó el comienzo de la edición número 49 de esta tradición. Los participantes fueron despedidos en un emotivo rito, al pie de la imagen que representa a la madre de Dios sobre el ayate de Juan Diego.
El Recorrido
Los antorchistas emprendieron su carrera a lo largo de las carreteras de Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Querétaro y Guanajuato, hasta llegar a Jalisco. En este punto, se ha convertido en una tradición que su paso ilumine los pueblos, cumpliendo así su misión de devoción. Durante su trayecto, visitaron templos en diversas localidades como Puerta de la Vega, Guachinango, Ameca, Atenguillo, Talpa de Allende, Los Ocotes, La Yerbabuena y Mascota.
Desafíos y Dedicaciones
Apoyados por un equipo de seis vehículos, los corredores realizaron un impresionante recorrido de mil 210 kilómetros, enfrentando incluso la lluvia en ciertas etapas. Este año, dedicaron su esfuerzo a la Familia Curiel Peña, en memoria de Estela Guillermina Curiel Zepeda. Algunos familiares estuvieron presentes para recibirlos en Puerto Vallarta, entre ellos, Lucía Curiel, dirigente del Sindicato de Empleados del Ayuntamiento, quien también participó en uno de los relevos finales.
Aclamación y Reconocimiento
A medida que avanzaban por el boulevard Francisco Medina Ascencio, tanto automovilistas como peatones se maravillaron ante su paso. Al llegar a la empedrada avenida México y posteriormente a Juárez, el entusiasmo se hizo evidente, con multitudes aplaudiendo y animando a los corredores.
El 12 de diciembre, a las 7:30 de la noche, los antorchistas fueron bendecidos por el obispo emérito Luis Artemio Flores Calzada en la puerta de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, mientras el coro entonaba el Himno Guadalupano. En ese solemne altar, el prelado mencionó que la luz purifica las tinieblas. En agradecimiento por su apoyo, los antorchistas le impusieron una medalla al obispo y entonaron juntos el famoso Himno del Antorchista. También se entregaron condecoraciones a los padrinos que apoyaron este importante evento.
Conclusión
El recibimiento de los Antorchistas Misioneros Guadalupanos no solo refleja su dedicación y esfuerzo, sino también la unión de la comunidad en torno a valores de fe y esperanza. Esta tradición, llena de significado, continúa inspirando a muchos a seguir adelante con devoción y alegría.
- El evento reunió a 59 antorchistas en un emotivo recibimiento.
- Recorrieron más de mil kilómetros a través de varios estados mexicanos.
- La travesía fue dedicada a la memoria de Estela Curiel Zepeda.
- Fueron reconocidos por su compromiso y dedicación al servicio comunitario.
