México asegura que respeta el Tratado de Aguas con EE. UU.: “De acuerdo a la disponibilidad”

Compromiso de México con el Tratado de Aguas

Desde 2019, el Río Bravo enfrenta una sequía en condiciones crónicas que ha llevado a México a asegurar que su cumplimiento del Tratado de Aguas con Estados Unidos se realiza “de acuerdo a la disponibilidad” de agua. Este tema ha cobrado relevancia tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense, quien amenazó con aumentar los aranceles si México no cumplía con las entregas de agua. La presidenta Claudia Sheinbaum ha enfatizado la necesidad de establecer diálogos con el vecino del norte para encontrar la mejor solución.

Compromiso de México con el Tratado

El 12 de diciembre de 2025, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitió un comunicado reafirmando el compromiso de México con el Tratado de Aguas. Este documento afirma que se cumple “conforme a la disponibilidad” de recursos hídricos.

Colaboración bilateral

A lo largo del último año, las autoridades de México y Estados Unidos han intensificado su colaboración técnica para manejar de manera conjunta el agua del Río Bravo. Estos esfuerzos son parte de las pautas establecidas en el Tratado de Aguas de 1944 y siguen el Artículo 4, que permite mecanismos binacionales respetando la soberanía de cada nación.

Afectaciones por la sequía

La sequía histórica ha redundado en restricciones significativas para la disponibilidad de agua en ambos lados de la frontera. Sin embargo, México ha hecho entregas adicionales sin contravenir el tratado, siempre ajustándose a la “disponibilidad” hídrica y a las capacidades de su infraestructura regional. El gobierno destaca que estas entregas no han puesto en riesgo el consumo humano ni la producción agrícola, priorizando el derecho al agua y la seguridad alimentaria.

Cooperación continua

El Gobierno de México enfatiza que su compromiso con el tratado se mantiene en base a la disponibilidad real del recurso. Además, manifiestan su disposición para continuar una cooperación constructiva con Estados Unidos, buscando siempre una implementación que favorezca a ambos países sin sacrificar sus intereses nacionales.

Un futuro basado en la coordinación

Según el gobierno, la solución para lograr un equilibrio hídrico en la cuenca del Río Bravo solo podrá alcanzarse mediante coordinación estrecha y cooperación constante, reconociendo que el desafío del agua es compartido y requiere esfuerzos mancomunados.

El camino a seguir

México y Estados Unidos han acordado cómo manejar el suministro de agua tanto del periodo actual como el relacionado con ciclos anteriores, siguiendo lo estipulado en el Tratado de Aguas de 1944. Ambas naciones coinciden en la importancia de cumplir con estas entregas y consideran fundamental fortalecer su colaboración para lograr una gestión más eficaz del recurso.

Plan de transferencia de agua

Se prevé que México transfiera 249,163 millones de metros cúbicos a Estados Unidos, comenzando las entregas en la semana del 15 de diciembre. Se están revisando posibles medidas para garantizar el cumplimiento del tratado, incluyendo el pago del déficit del último ciclo, aunque los detalles aún están en discusión y se espera resolverlos antes del 31 de enero de 2026.

Compromiso mutuo

Tanto el gobierno mexicano como el estadounidense han ratificado su compromiso de mantener la cooperación en el marco del Tratado de Aguas y su disposición a actuar según las normativas internacionales, aclarando que si alguna parte no cumple, la otra podrá responder conforme a su soberanía.

Conclusión

El manejo del agua del Río Bravo es un tema delicado que requiere diálogo y cooperación constante entre México y Estados Unidos. Ambos países están comprometidos a encontrar soluciones que respeten sus intereses y garanticen el acceso al vital recurso hídrico.

  • Desde 2019, el Río Bravo sufre una sequía crónica.
  • Se reafirma el compromiso de México con el Tratado de Aguas de 1944.
  • Las entregas de agua se realizan “conforme a la disponibilidad”.
  • La cooperación entre México y Estados Unidos es clave para la gestión del agua.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *