Construcción de un Muro en el Parque Nacional Big Bend Amenaza un Sitio Arqueológico
La construcción de un muro fronterizo en el Parque Nacional Big Bend, en el oeste de Texas, comenzó la semana pasada, y un nuevo camino de acceso cercano está poniendo en peligro el paisaje arqueológico de Porvenir, un lugar donde ocurrió una masacre de villanos mexicanos en 1918. Este artículo explora los detalles de este proyecto y sus implicaciones para la comunidad y la historia.
Inicio del Proyecto y Amenazas a Porvenir
Los contratistas iniciaron trabajos el jueves pasado, levantando 17 millas de cercas de barrera bajas y no contiguas, así como caminos de patrullaje, mientras que los conservacionistas informan que se están utilizando bulldozers para desmalezar la vegetación nativa. Uno de estos nuevos caminos de acceso parece atravesar directamente Porvenir, que fue una pequeña comunidad agrícola a lo largo del Río Grande hace más de 100 años.
La Masacre de 1918: Un Suceso Trágico
El 28 de enero de 1918, Rangers de Texas, ganaderos locales y aparentemente soldados del ejército de Estados Unidos sacaron de sus hogares a 15 residentes mexicanos sin armas (13 hombres y dos adolescentes) y los ejecutaron. Este trágico evento ha sido documentado en un extenso informe de Texas Monthly, que destaca la importancia de este lugar como un sitio sagrado para los descendientes y un área arqueológica significativa.
Excavaciones y Evidencias Históricas
Una excavación realizada en 2015 reveló casquillos de cartuchos emitidos por el ejército, desafiando la narrativa histórica de que las ejecuciones fueron llevadas a cabo solo por vigilantes y Rangers de Texas. En 2018, la Comisión Histórica de Texas colocó un marcador en reconocimiento a este evento tras años de campaña por parte de los descendientes de las víctimas.
Impacto de la Construcción y Propuestas Futuras
El arqueólogo David Keller mencionó a Texas Monthly que el nuevo camino de acceso, de aproximadamente 16 pies de ancho, cruza el tercio oriental de la zona arqueológica y ha sido recorrido por maquinaria pesada. Keller indicó que los contratistas y funcionarios locales sugirieron que la ruta podría ampliarse eventualmente a 100 o 120 pies.
Reacciones a la Iniciativa
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está gestionando este proyecto a través de la Aduana y Protección Fronteriza (CBP). La CBP asegura que las barreras, aunque bajas y no conectadas, están diseñadas para impedir que vehículos todoterreno atraviesen hacia y desde el Río Grande, agregando que la ruta de acceso a Porvenir no está finalizada y que se tomará en cuenta la retroalimentación del público.
En mayo, el DHS otorgó un contrato de 1.7 mil millones de dólares para estos trabajos, lo que ha generado una amplia oposición bipartidista. Incluso algunos simpatizantes del presidente Donald Trump han criticado el proyecto por usar miles de millones de dólares de impuestos para construir cercas bajas en una zona remota de Texas, donde se han registrado pocos cruces ilegales.
Joe Rogan, quien respaldó a Trump para 2024, calificó el plan de “absurdo” en su pódcast, según el San Antonio Current. Laiken Jordahl, defensor nacional de tierras públicas del Centro para la Diversidad Biológica, afirmó: “Este es el ataque más atroz a un parque nacional estadounidense en generaciones” en un comunicado publicado en Instagram.
Una Decisión Sin Precedentes
El San Antonio Current informó que es la primera vez en la historia de Estados Unidos que el gobierno federal renuncia a un conjunto tan amplio de protecciones ambientales para la construcción dentro de un parque nacional.
Conclusión
La construcción del muro fronterizo en el Parque Nacional Big Bend plantea preocupaciones significativas tanto para la historia como para el entorno natural del área, especialmente en relación con el patrimonio cultural de Porvenir. Este proyecto no solo afecta el medio ambiente, sino que también revierte décadas de esfuerzo por reconocer y honrar un suceso trágico en la historia estadounidense.
Aspectos Clave del Artículo
- La construcción de un muro fronterizo comenzó en el Parque Nacional Big Bend, peligroso para el sitío arqueológico de Porvenir.
- Se ha documentado la masacre de 1918 de residentes mexicanos, que sigue siendo un lugar sagrado.
- El proyecto enfrenta una fuerte oposición bipartidista, incluso entre los simpatizantes del presidente Trump.
- La decisión del gobierno de renunciar a protecciones ambientales es histórica y controvertida.
