La economía de México: en búsqueda de un crecimiento sostenido
La economía mexicana se encuentra en una encrucijada. Después de una fuerte contracción en 2020 y un repunte inicial tras la pandemia de COVID-19, ha experimentado un crecimiento casi nulo de alrededor del 1% en los últimos dos años. Este desempeño es considerablemente inferior al crecimiento global, que supera el 3%, lo cual es preocupante dado que no hay factores externos evidentes que expliquen esta situación.
Un vistazo al pasado económico
Durante la administración del expresidente López Obrador, se inflaron las tasas de crecimiento gracias a un gasto federal significativo. Desde nuevos aeropuertos en la Ciudad de México y Tulum, hasta el Tren Maya y el Tren Interoceánico, así como la mega-refinería de Dos Bocas, el gobierno federal estuvo muy activo en estimular el crecimiento. Sin embargo, surge la pregunta: ¿serán estos proyectos un mero repunte temporal o motores de crecimiento sostenible a largo plazo que mejorarán las perspectivas económicas futuras del país? Los proyectos de infraestructura, si se planifican adecuadamente, deberían permitir un crecimiento sostenido, aunque requieren tiempo para dar frutos. Hoy por hoy, estos esfuerzos no parecen estar impulsando un aumento en el crecimiento económico.
Perspectivas de inversión y turismo
A pesar de que los anuncios de inversión extranjera directa están alcanzando cifras récord, estos fondos requieren tiempo para impactar en la economía y, en ocasiones, pueden no materializarse. Sin embargo, un aumento reciente en la inversión “nueva” en FDI (en lugar de la reinversión de ganancias) es una señal alentadora. Por su parte, el turismo ha crecido un 13% en lo que va del año, con un aumento del gasto superior al 6%, lo cual es una buena noticia. No obstante, el turismo aún no es suficiente para mover significativamente los números del PIB total del país.
El contexto cambiario y sus repercusiones
Históricamente, las devaluaciones del peso mexicano solían ofrecer un impulso constante al crecimiento. Durante un periodo de 25 años hasta antes de la pandemia, el peso se devaluó de promedio un 10% anualmente frente al dólar estadounidense. Gracias a la baja inflación y salarios reducidos, esto mantenía el costo de hacer negocios en México relativamente asequible en términos de dólares. Sin embargo, esta constante ha cambiado; el peso ha fortalecido su posición durante los últimos cinco años. Por lo tanto, aunque una devaluación significativa podría inyectar crecimiento, actualmente no se prevén indicios de que esto ocurra, siendo el peso más fuerte en los últimos 18 meses.
Desafíos y propuestas para el crecimiento
Ante las amenazas arancelarias cambiantes de la administración Trump, ¿qué camino debería tomar México para revivir su crecimiento económico?
- Negociaciones del T-MEC: Un resultado favorable y rápido en las negociaciones del T-MEC sería la opción más impactante, aunque poco probable. Esto brindaría claridad a las empresas respecto al papel de México en la cadena de suministro norteamericana.
- Reformas en el sector energético: La presidenta Sheinbaum podría impulsar reformas que faciliten la inversión extranjera en energía, lo que podría ser un motor de crecimiento económico significativo.
- Proyectos de infraestructura: La administración ha comenzado a implementar un plan de mejora de carreteras, aunque sus efectos no se verán de inmediato.
- Educación pública: Las deficiencias en educación impactan la productividad laboral. Se necesitan asociaciones público-privadas que aceleren la mejora en este sector.
- Políticas fiscales: Incentivos fiscales para la inversión en tecnología y capacitación podrían ser cruciales para atraer capital privado.
- Desarrollo de sectores de servicios: La creación de incentivos específicos para el sector servicio podría diversificar la economía y promover un crecimiento significativo.
Conclusión
Es evidente que los caminos hacia un crecimiento sostenible superior al 3% no son sencillos. Sin embargo, si México desea mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos no solo mediante aumentos salariales, sino también con un crecimiento económico real, deberá abordar estos desafíos con urgencia y determinación.
Aspectos clave
- La economía de México ha crecido solo un 1% en los últimos dos años.
- Los proyectos de infraestructura son esenciales para el crecimiento a largo plazo, pero requieren tiempo para mostrar resultados.
- El turismo ha visto un aumento del 13%, aunque aún no es suficiente para impactar significativamente el PIB.
- Es necesario implementar reformas que fomenten la inversión y diversifiquen la economía para lograr un crecimiento sostenible.
