Opinión: ¿Cómo sería una utopía regional? Parte 4

El Viaje de América del Norte hacia el Futuro Demográfico

Recientemente, el cohete Artemis II de la NASA despegó del Centro Espacial Kennedy, llevando una tripulación en un viaje alrededor de la Luna y de regreso a casa. Utilizo Artemis II como metáfora para abordar la situación demográfica actual de América del Norte. Nuestros países — Estados Unidos, Canadá y México, colaborando bajo el Tratado USMCA — han iniciado un ascenso hacia un crecimiento sostenido y un desarrollo sólido que se extenderá hasta 2050 y más allá. El objetivo es claro: alcanzar grandes alturas y hacerlo rápidamente, construyendo una economía competitiva mientras regresamos sin falta de combustible.

La Situación Demográfica Actual

El primer impulso que nos aleja de la atmósfera es nuestra tasa de natalidad, que se mantiene baja, solo alrededor de 1.6 hijos por mujer en la región, lo que se encuentra muy por debajo de la tasa de reemplazo. Esto nos ayudará a despegar y captar vistas impresionantes, pero no mucho más. Una vez que atravesemos la atmósfera —lo cual sucederá rápidamente— necesitaremos un segundo impulso.

El Papel de la Migración

El verdadero segundo impulso proviene de la migración y del talento que se desplaza a través de las fronteras. Como se puede ver en el gráfico de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el cohete apenas ha despegado y Estados Unidos solo tiene unos pocos años de crecimiento poblacional autónomo. Para 2030, el crecimiento de la población nativa (nacimientos menos muertes) llegará a cero. ¡Es hora de activar el segundo potenciador: la migración! Con proyecciones optimistas, Estados Unidos se quedará sin “combustible” para 2056, cuando el crecimiento poblacional general se detenga y comience la declinación. Houston, tenemos un problema.

La Carrera Global

Mientras observamos el vuelo de Artemis II, imagina que un cohete muy distinto despega desde China y sus vecinos del Sudeste Asiático. Parece que estamos en una carrera. El cohete de China —al que llamaremos “El Expreso del Sobrepase”— está supuestamente impulsado por sus enormes números poblacionales. Sin embargo, la última Revisión de las Perspectivas de la Población Mundial de la ONU para 2024 revela una aleccionadora verdad: China ha alcanzado su punto máximo y está perdiendo población más rápido que cualquier otro gran país en tiempo moderno. Su población podría disminuir en más de 200 millones para 2054, con una fertilidad reducida a solo 1.01 hijos por mujer.

La región del Este y Sudeste Asiático también ha sido revisada a la baja. En un mundo donde la ONU ahora espera que la población global alcance un pico más temprano y más bajo de lo previsto —aproximadamente 10.3 mil millones en 2084— los ganadores no serán aquellos con el mayor número de habitantes al inicio. Serán los que construyan cohetes para una integración inteligente, con un potente segundo impulso.

Nuestra Realidad en América del Norte

Los norteamericanos estamos jugando en un campo completamente diferente. Nuestro tanque de combustible inicial es casi diez veces más pequeño. Por ello, necesitamos competir de manera más inteligente con nuestro tanque de reserva: migración, movilidad de talento y complementariedad demográfica. Lo que denominemos es secundario. El sistema actual no ayuda; los retrasos en visas, la falta de correspondencia en credenciales y los temores mal dirigidos sobre “fuga de cerebros” y “robo de empleos” mantienen al talento atrapado en silos, dejando dinero, innovación y empleos sobre la mesa, ya que politicizamos el asunto en vez de abordarlo sin reservas. En términos de cohetes, podríamos arriesgarnos a no alcanzar la Luna.

¿Cómo Ganamos la Carrera?

Una política de talento eficiente es el mejor camino a seguir. ¿Por qué? Primero, cierra las brechas laborales reales. Se proyecta que habrá 190 millones de vacantes laborales en EE. UU. para 2033, con un 26% en sectores con alta tasa de jubilación como ingeniería y enfermería. La movilidad gestionada podría cubrir entre el 10 y el 15% de esas brechas y aumentar el PIB en un 1-2% anual.

Segundo, acelera la innovación. El intercambio de conocimiento impulsa un progreso regional de 20-30% más rápido en economías integradas. Tercero, distribuye la prosperidad de manera más equitativa. Los retornados inician un 20% más de negocios y las remesas alimentan la inversión local. Cuarto, fortalece la seguridad. Un flujo migratorio mejor rastreado reduce la migración irregular entre un 30 y un 50% y minimiza las oportunidades de trata de personas. Y estos son solo algunos ejemplos.

Prácticas Efectivas para la Movilidad de Talento

No necesitamos inventar esto desde cero. Europa, Australia y ASEAN ya llevan a cabo programas inteligentes que movilizan talento sin caos. América del Norte puede adaptarlos con cuatro pasos prácticos que se basan en lo que ya tenemos bajo el USMCA:

  • Actualizar la visa TN a TN 2.0: Ampliarla para incluir campos como IA, semiconductores y energías limpias; agilizar la documentación en línea; y ofrecer opciones circulares de 3 a 5 años para que los trabajadores regresen con nuevas habilidades y vuelvan posteriormente.
  • Crear certificados de habilidades regionales: Probar programas trilaterales en áreas de alta demanda para que un técnico mexicano certificado en Monterrey pueda trabajar en Detroit sin empezar desde cero, y un ingeniero estadounidense pueda formar equipos en Guadalajara.
  • Construir caminos de migración circular con incentivos reales: Garantías de reingreso, pensiones portátiles y pequeños fondos de reinversión para los retornados que inician negocios o capacitan a otros.
  • Financiar centros de talento transfronterizos: Pensar en aprendizajes en Tijuana-San Diego, campamentos de IA conjuntos en Austin-Monterrey, o intercambios entre el Sistema Universitario de Illinois y la UNAM en Ciudad de México.

Estos pasos son prácticos, no radicales. Se basan en los capítulos existentes del USMCA sobre trabajo y comercio digital y podrían reducir los flujos irregulares al hacer que los caminos legales sean más atractivos.

Un Enfoque Geográfico

La gran mayoría del territorio estadounidense está envejeciendo, mientras que el Sunbelt está en auge. Las últimas proyecciones del Cooper Center (Universidad de Virginia) muestran que el Sur y el Oeste agregarán entre un 6 y un 8% más de personas cada década hasta 2050, liderados por Texas, Florida y los estados fronterizos. No es coincidencia; es la geografía encontrándose de manera directa con la demografía.

La frontera sur de EE. UU. ya no es solo una línea en un mapa; es la plataforma de lanzamiento del próximo cohete de América del Norte. Cuando el talento juvenil mexicano fluya al norte a través de esos mismos corredores del Sunbelt y los estadounidenses capacitados refuercen la infraestructura capital mexicana —alimentando fábricas, centros de datos y núcleos energéticos— el cohete no solo se mantendrá en el aire. Se acelerará.

Transformar el Desbalance Demográfico en una Ventaja

La demografía y la geografía finalmente están trabajando juntas, convirtiendo nuestra frontera compartida en el potenciador más potente que el continente haya tenido jamás. El talento en movimiento no es una amenaza a gestionar. Es el silencioso motor de segunda etapa que podría transformar el desbalance demográfico de América del Norte en su mayor activo. Ya tenemos las piezas: un México juvenil, un EE. UU. experimentado y reglas comerciales compartidas. Lo que necesitamos es la imaginación (¿voluntad política?) para conectar todo.

Cuando lo hagamos, la utopía regional deja de ser un sueño y comienza a parecerse al cohete más dinámico e inclusivo de la Tierra. El viaje de ida y vuelta a la Luna es solo el principio. La próxima parada: Marte.

Pedro Casas Alatriste es el Vicepresidente Ejecutivo y CEO de la Cámara Americana de Comercio de México (AmCham). Anteriormente, fue Director de Investigación y Políticas Públicas en la Fundación EE. UU.-México en Washington, D.C., y Coordinador de Asuntos Internacionales en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). También ha trabajado como consultor para el Banco Interamericano de Desarrollo.

Conclusión

La interrelación entre demografía y migración es crucial para el futuro de América del Norte. Ya contamos con el talento necesario, solo requerimos implementar estrategias que permitan su flujo eficaz. Si unimos esfuerzos y visionamos un futuro compartido, podremos lograr un crecimiento sostenido para nuestra región.

Principales Puntos a Recordar

  • La tasa de natalidad en América del Norte está por debajo del nivel de reemplazo.
  • La migración es clave para impulsar el crecimiento poblacional y económico.
  • Se necesitan políticas de talento que cierren efectivamente las brechas laborales.
  • La cooperación entre Estados Unidos, Canadá y México puede transformar la demografía en una ventaja estratégica.

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